HISTORIA DE CIUDAD DE MEXICO
Las primeras culturas en Ciudad de México
La época más lejana de la que se tiene prueba de vida humana en el Valle de México se remonta a 8,000 años antes de la era cristiana. Eran cazadores primitivos, ágiles y fuertes y usaban vestimentas hechas de piel de animales. Sus armas eran lanzas, dardos, cuchillos, ramas y punzones.
Las regiones central y sur del actual territorio mexicano habían sido densamente pobladas por muchos años por gente que vivía de la agricultura, actividad que se inició varios milenios antes de Cristo. Algunas de las especies cultivadas eran maíz, calabaza y frijoles.
Las primeras sociedades correspondieron a la cultura Olmeca que construyó centros ceremoniales en las costas llanas de Veracruz y Tabasco unos 100 años antes de la era cristiana.
El altiplano mexicano central fue asiento de varias civilizaciones. Algunas de las más importantes fueron los habitantes de Teotihuacan que crearon una metrópolis comercial, política y religiosa, cuya influencia se extendió hasta América Central y el norte de México.
Teotihuacan fue destruida en el año 700 de la era cristiana, probablemente por el pueblo Tolteca, que vino del norte e invadió el altiplano, estableciendo su capital en Tula.
Los siglos VIII y IX fueron períodos de confusión. Las grandes civilizaciones de Mesoamérica cayeron víctimas de intrusos extranjeros o de sus propios conflictos sociales.
Las culturas post-clásicas fueron más guerreras construyendo grandes murallas y fortalezas y adorando a los dioses de la guerra que demandaban sangrientos sacrificios. Al principio del siglo XII, los Nahuatl llegaron del norte y derrotaron a los Toltecas, expandiendo su poder sobre el altiplano y asimilando las culturas de los pueblos vencidos.
La Ciudad de México durante la época del imperio Azteca
En 1519 un grupo de españoles bajo el liderazgo del explorador Hernán Cortés llegó a México. En 1521, Cortés conquistó la ciudad luego de un asedio de 85 días, durante el cual la mayor parte de Tenochtitlan fue destruida. Cuando la conquista fue completada, la población de la ciudad había disminuido a aproximadamente 30,000 habitantes como resultado de la guerra y de enfermedades desconocidas transmitidas por los europeos.
Los españoles empezaron a reconstruir la ciudad al poco tiempo de conquistarla. Como ocurrió con la mayoría de las ciudades españolas, la Ciudad de México fue diseñada como una cuadrícula. La catedral y los edificios administrativos principales fueron construidos alrededor de una plaza central conocida hoy como el Zócalo.
La ciudad de estilo europeo, renombrada como Ciudad de México, sirvió como centro administrativo, sede militar y base para exportar riquezas minerales y agrícolas de las Américas a España. La ciudad se convirtió en la capital de la colonia de Nueva España, que incluyó a México, la mayor parte de América Central y grandes secciones de lo que es hoy el sur de Estados Unidos. Iniciando en 1535 un número de gobernadores de la corona, conocidos como virreyes, dominaron la Nueva España desde la Ciudad de México. La clase alta de la ciudad vio crecer sus ganancias gracias a las minas de oro y plata.
A pesar de problemas originados por enfermedades, hambre e inundaciones, la ciudad creció. En el siglo XVII, los españoles construyeron varios canales para desagotar el lago Texcoco. Gracias a esto se pudo aliviar el problema persistente de las inundaciones. La población creció gradualmente hasta alcanzar 60,000 hacia el año 1600, 105,000 hacia el 1700 y 137,000 hacia el 1800.
La Ciudad de México y la Independencia
A comienzos del siglo XIX, México peleó en la batalla para obtener su independencia de España. En 1821, Agustin de Iturbide, un oficial militar que se había unido a las fuerzas que luchaban por la independencia, entró triunfante en la ciudad, la cual no había sufrido el asedio y los destrozos de otros lugares del país. Iturbide declaró a México un país independiente y se proclamó emperador. Su gobierno, sin embargo, se volvió despótico y en menos de un año, las fuerzas militares lo obligaron a renunciar.
Los Mexicanos adoptaron una constitución republicana en 1824, que declaraba que los poderes serían compartidos entres los estados y el gobierno federal. La constitución creó un congreso nacional, que instituyó a la Ciudad de México como la capital del país y creó las primeras fronteras del Distrito Federal.
Un período tumultuoso siguió en la vida de la ciudad y el país. La guerra por la independencia dejó la economía hecha jirones y varias facciones no podían ponerse de acuerdo en cuanto al futuro político de la nación. Esto derivó en una lucha por el poder. Durante los siguientes 50 años, más de 30 presidentes y 50 gobiernos se sucedieron. A menudo, dos o más grupos clamaban jurisdicción al mismo tiempo. Esta falta de estabilidad hizo difícil la posibilidad de obtner fondos de inversión para la capital y el resto de las ciudades. Sin dinero, los servicios y la infrastructura de la ciudad sufrieron enormemente.

El reinado de Maximiliano de Habsburgo
Con tanta confusion y desorden, México se volvió presa fácil para una intervención extranjera. Francia ocupó la capital desde 1863 a 1867 y estableció al archiduque austríaco Maximiliano de Habsburgo como el emperador del país por un corto período. Durante su reinado, Maximiliano dedicó la mayor parte del tesoro a embellecer la ciudad y realizó cambios que continúan hasta ahora. Expandió el palacio a lo que es hoy el Parque de Chapultepec y construyó el paseo arbolado conocido como Paseo de la Reforma.
Fuerzas bajo el control del presidente electo de México, Benito Pablo Juárez, derrocaron y ejecutaron a Maximiliano en 1867. Juárez gobernó el país hasta su muerte en 1872, cuando una nueva lucha por el poder se originó entre políticos mexicanos y líderes militares.
30 años de estabilidad en la Ciudad de México
En 1877, el largo período turbulento terminó con la presidencia de Porfirio Díaz, un oficial militar que llegó al poder luego de un golpe de estado. Díaz gobernó al país como un dictador. Su gobierno erigió magníficos edificios públicos y la Ciudad de México exhibió el aspecto de una capital europea. La construcción del Palacio de Bellas Artes, cuya arquitectura imitaba el estilo europeo, empezó durante el gobierno de Díaz así como el edificio de la legislatura, hoy el Monumento a la Revolución, una impactante estructura de cemento y acero. Arquitectos prominentes, tanto mexicanos como europeos, diseñaron otros edificios públicos y privados, que incluyeron un teatro nacional, hospitales, iglesias y tiendas departamentales.
A fines del siglo XVIII e inicios del XIX, la ciudad se convirtió en un área industrializada. Durante la transición, el desempleo creció dado que muchos artesanos se quedaron sin trabajo.
A pesar de que el país se encontraba políticamente estable y su economía había mejorado, Díaz no prestó atención a los problemas sociales creando descontento en toda la república. El valor de los salarios para los trabajadores disminuyó significativamente desde 1877 a 1910.
La Ciudad de México durante el período revolucionario
Muchos trabajadores querían el derecho a organizarse y a hacer huelga para demandar mejores salarios, menos horas y mejores condiciones de trabajo. El gobierno, no obstante, suprimió las demandas de la clase trabajadora, lo que derivó en una violenta revolución en 1910. La Revolución Mexicana obligó a Díaz a abandonar México y resultó en una década de violencia civil. La revolución y sus consecuencias detuvieron el desarrollo de la Ciudad de México y provocaron una disminución de su población entre las décadas de 1910 y 1920.
La revolución política llevó a una igualmente importante revolución en los círculos artísticos e intelectuales y originó el renacimiento de los temas de contenido indígena en las escuelas artísticas y literarias de México. Jóvenes estudiantes de las artes tales como David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera y José Clemente Orozco apoyaron un movimiento que alejaba a los pintores del clásico lienzo para presentar sus obras en formatos grandes a la vista de todo el público en las paredes de edificios gubernamentales y privados. Ellos rechazaron las influencias europeas tratando de crear obras que fueran entendibles para el pueblo y orientadas a temas nacionales. Este movimiento nacionalista y los cambios dinámicos en el estilo atrajo a artistas y escritores de toda América en la década del 20.
En 1920 la estabilidad política había sido restaurada. En 1928 el gobierno federal otorgó el control de la capital al Departamento del Distrito Federal. Al mismo tiempo, los que triunfaron en la revolución tratando de consolidarse en el poder político, organizaron un poderoso partido político, el Partido Revolucionario Nacional (PRN); eventualmente este se transformo en Partido Revolucionario Institucional (PRI).
La Ciudad de México como principal sede del PRI
El PRI y sus líderes monopolizaron el control sobre los gobiernos nacionales, estatales y locales. Por los siguientes 60 años, el partido nunca perdió una elección para presidente o gobernador de estado. El partido mantuvo un control férreo sobre la administración del Distrito Federal y de hecho cada presidente y jefe de gobierno del Distrito Federal durante ese período pertenecieron al PRI.
La Democracia en Ciudad de México
Los ciudadanos de la Ciudad de México empezaron a pedir que se los tomara más en cuenta a la hora de elegir gobierno. El primer paso en este proceso de retornar el poder al pueblo fue la creación de la Asamblea para el Distrito Federal en 1988. El Distrito Federal fue dividido en zonas, cada una representada por un miembro de la asamblea.
Como parte de un paquete de reforma electoral, el gobierno federal accedió a realizar elecciones en 1997, en la que los ciudadanos eligirían al jefe de gobierno del Distrito Federal. La lucha por conseguir este puesto, fue la pugna electoral más significativa del año 1997 en la elecciones nacionales.
Los votantes se decidieron por un partido de oposición (PRD) y su candidate asumió en el mes de diciembre de 1997. Durante el período eleccionario de julio de 2000, el representante del PRD ganó nuevamente y el del PAN ganó la presidencia de la república.
En las elecciones pasada, realizadas en julio de 2006, el candidato del PRD fue elegido como el nuevo jefe de gobierno de la Ciudad de México para gobernar por un período de 6 años.
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